Abril, 2019                      

12 DE ABRIL 1894: EL PADRE KENTENICH ES CONSAGRADO A MARÍA POR SU MADRE.

  

 

A consecuencia de difíciles circunstancias la Sra. Catalina Kentenich, madre del  joven José se ve obligada a dejarlo  en el orfanato de St. Vinzens de Oberhausen (Alemania) . Ante la angustia  de su corazón y con preocupación   por  dejarlo allí, al separase de su hijo,   muy emocionada  decide  encomendárselo  a la  Santísima Virgen.

En la capilla del internado, ante la estatua  de la Virgen del Rosario, se arrodilla y entrega  al cuidado de  Ella al hijo, que en adelante ya no podría tener  consigo. Como señal  de la seriedad de la petición,  toma  el único valioso recuerdo de su infancia, una medalla de oro con una cruz, recuerdo de su Primera Comunión, y se lo pone en el cuello de la  Virgen suplicando con insistencia:

 ¡Educa tú a mi hijo! ¡Sé para él plenamente Madre!
 ¡Cumple tú en mi lugar los deberes de madre!”

No es difícil imaginarse cómo afectarían al niño los sentimientos y el comportamiento de  su madre. No solo quedó hondamente impresionado de la piadosa acción de su madre, sino que, por su parte, hizo un acto de consagración a María, cuya hondura y significado se mostrarían más tarde, al correr los años.

El Padre Kentenich, en 1955, echando una mirada  retrospectiva a su pasado colmado de vida y actividad  dirá:

"La Santísima Virgen personalmente me formó y modeló desde los nueve años. Normalmente prefiero  no hablar de esto… Si miro hacia atrás puedo decir: no conozco a ninguna persona que haya tenido una influencia  tan profunda en mi desarrollo.”

La Santísima Virgen aceptó, sin duda, la consagración del niño y de su madre y tomó en sus manos, por así decir, el futuro de él, para que transcurriera siempre  exclusivamente bajo su protección y quedara así bajo el influjo fecundo de la gracia divina.

Fuente: “José Kentenich, una vida para la Iglesia”

Una consagración que fue tan importante y dolorosa para Catalina Kentenich, en tiempos difíciles donde su única opción fue poner a su hijo en las manos de la Virgen; y con confianza de madre le encomienda la tarea de guiar y educar al pequeño José.

Un rosario es la corona que recibe María, para que Ella con su poder de educadora maternal; guíe los pasos de quien será por siempre un instrumento dócil en las manos de Dios, un hijo fiel de María que nos llevó a conocer a Cristo y Dios Padre en un camino de Eucaristía, de oración, de vida y pensar orgánico a través de una profunda unión en Alianza de Amor con María.

Los invitamos a conmemorar este día con la Santa Misa este Viernes 12 de Abril 2019 a las 12:00 hrs en Santuario Bellavista.