06 de Enero, 2018                      

QUÉ RECORDAMOS EN SANTOS INOCENTES?
Por Francisca Jara
Foto: AC Prensa

  

 

Cada 28 de diciembre se conmemora en el mundo católico a los Santos Inocentes, niños menores de dos año que fueron sacrificados por orden del rey Herodes, quien buscaba acabar con Jesús.

La Biblia señala que fue Herodes I “el Grande” quien dio la orden de ejecutar a los niños nacidos en Belén, con el propósito de matar a Jesús, a quien los magos de oriente designan como “Rey de los Judíos”. El sacrificio de los inocentes, según Mateo (2, 16-18) tiene su antecedente más directo en el episodio que protagonizaron los egipcios, quienes ordenan matar a los bebés hebreos y fuerzan a la familia de Moisés a esconderle en el río.

Afortunadamente, Herodes tampoco logró su objetivo, ya que después de la partida de los reyes magos, un se apareció un ángel en sueños a José y le dijo:"Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto. Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta: Desde Egipto llamé a mi hijo. (Mateo 2, 13-15)

Aunque existen quienes cuestionan la historicidad de este acontencimiento, dado que no existen fuentes extrabíblicas que mencionen este acontecimiento, El Papa Benedicto XVI, en una obra personal como teólogo llamada Jesús Nazareth, al aborda el tema de los Magos de Oriente y la matanza de los infantes sostiene: “Hay que suponer, mientras no haya prueba en contra, que los evangelistas no pretenden engañar a sus lectores, sino narrarles los hechos históricos… Rechazar por mera sospecha la historicidad de esta narración va más allá de toda competencia imaginable de los historiadores” (p.20)[4]

Conmemoración

Se estima que en la segunda mitad del siglo IV se comenzó a conmemorar litúrgicamente a los Santos Inocentes, tanto en Oriente y Occidente. Los latinos la celebran el 28 de diciembre, los griegos el 27 y los sirios y caldeos el 29 de diciembre. No se sabe la fecha exacta en que la matanza ocurrió, pero se ha querido dejar en la octava de Navidad, es decir la semana siguiente a la celebración del nacimiento de Cristo, porque estos bebés dieron su vida por el nacimiento de Cristo.