05 de Diciembre, 2017                      

ADVIENTO, TIEMPO DE PREPARACIÓN AL NACIMIENTO DEL NIÑO DIOS

  

 

El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, son cuatro son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía. Este año inicia el 03 de Diciembre y finaliza el 24 de Diciembre.
El término "Adviento" viene del latín adventus, que significa venida, llegada y durante este tiempo el color usado en la liturgia de la Iglesia es el morado.

El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor. Este tiempo se divide en dos partes:

Primera Parte: Desde el primer domingo al día 03 de Diciembre, con marcado carácter escatológico, mirando a la venida del Señor al final de los tiempos.

Segunda Parte: Desde el 17 de diciembre al 24 de Diciembre, es la llamada "Semana Santa" de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en las historia, la Navidad.

Al iniciar el Adviento el Papa Francisco destacó que este tiempo de preparación para la Navidad es una invitación a dejarse sorprender por Dios y a no depender de "nuestras seguridades". “En este tiempo de Adviento estamos llamados a alargar el horizonte de nuestro corazón, a dejarnos sorprender por la vida que se presenta cada día con sus novedades”, dijo el Papa.


Como familia de Shoenstatt recordamos las palabras del Padre Kentenich: “Cristo tiene que nacer de nuevo. Por eso hay que permanecer fieles a lo que quisimos desde la primera hora: cultivar el amor a María Santísima”. 

 


CALENDARIO 2017 Y REFLEXIÓN


Primer Domingo: 03 de Diciembre - “Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento.”
Lecturas: Isaías 63,16b-17.19b.64,2b-7  -  Salmo 80(79)  -  Carta I de San Pablo a los Corintios 1,3-9  -  San Marcos 13,33-37
Santa Misa 10:00 hrs y 11:30 hrs.

Reflexión:

La vigilancia en espera de la venida del Señor. Durante esta primer semana las lecturas bíblicas y la predicación son una invitación con las palabras del Evangelio: "Velen y estén preparados, que no saben cuándo llegará el momento". Es importante que, como familia nos hagamos un propósito que nos permita avanzar en el camino hacia la Navidad; ¿qué te parece si nos proponemos revisar nuestras relaciones familiares? Como resultado deberemos buscar el perdón de quienes hemos ofendido y darlo a quienes nos hayan ofendido para comenzar el Adviento viviendo en un ambiente de armonía y amor familiar. Desde luego, esto deberá ser extensivo también a los demás grupos de personas con los que nos relacionamos diariamente, como la escuela, el trabajo, los vecinos, etc. Esta semana, en familia al igual que en cada comunidad parroquial, encenderemos la primera vela de la Corona de Adviento, color morada, como signo de vigilancia y deseos de conversión.

 

 


Segundo Domingo: 10 de Diciembre -  "Preparen el camino, Jesús llega"
Lecturas: Isaías 40,1-5.9-11  -  Salmo 85(84)  -  Epístola II Carta de San Pedro 3,8-14.   -  San Marcos 1,1-8
Santa Misa 10:00 hrs y 11:30 hrs.

Reflexión:

La conversión, nota predominante de la predicación de Juan Bautista. Durante la segunda semana, la liturgia nos invita a reflexionar con la exhortación del profeta Juan Bautista: "Preparen el camino, Jesús llega" y, ¿qué mejor manera de prepararlo que buscando ahora la reconciliación con Dios? En la semana anterior nos reconciliamos con las personas que nos rodean; como siguiente paso, la Iglesia nos invita a acudir al Sacramento de la Reconciliación (Confesión) que nos devuelve la amistad con Dios que habíamos perdido por el pecado. Encenderemos la segunda vela morada de la Corona de Adviento, como signo del proceso de conversión que estamos viviendo.
Durante esta semana puedes buscar en los diferentes iglesias que tienes cerca, los horarios de confesiones disponibles, para que cuando llegue la Navidad, estés bien preparado interiormente, uniéndote a Jesús y a los hermanos en la Eucaristía.  

 

 

Tercer Domingo: 17 de Diciembre - “Yo soy la voz que grita en el desierto: ´Enderecen el camino del Señor´, como anunció el profeta Isaías”
Lecturas: Isaías 61,1-2a.10-11  -  San Lucas 1,46-48.49-50.53-54  -  Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 5,16-24  -  San Juan 1,6-8.19-28
Santa Misa 10:00 hrs y 11:30 hrs.

Reflexión:

“En medio de vosotros hay uno que no conocéis”. Con frecuencia nos lamentamos de la lejanía de Dios, nos imaginamos el gozo que ha de producirnos su presencia. Creemos que es eso lo que nos falta para que pueda cambiar verdaderamente nuestra vida. Y sin embargo sabemos que los contemporáneos de Jesús, cuya suerte envidiamos, no supieron tampoco reconocerlo.

Aparentemente, Jesús es siempre el mismo. Él puede parecerse a cualquiera. Para nosotros, un pobre se parece a todo el mundo; sin embargo Cristo está oculto en ese pobre. Para nosotros, un sacerdote se parece a todo el mundo. Una hostia consagrada se parece a cualquier pedazo de pan. Un santo nos parece igual a todo el mundo. Y sin embargo, tenemos que creer que bajo todos estos rostros se esconde el mismo Dios. Bajo todas estas apariencias, es el Señor quien vive, obra, habla y desea manifestarse entre nosotros.

 



Cuarto Domingo: 24 de Diciembre - “Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor…”
Lecturas: Isaías 9,1-6  -  Salmo 96(95)  -  Carta de San Pablo a Tito 2,11-14  -  San Lucas 2,1-14     
Misa Nochebuena 20:00 hrs.

Reflexión:

La humanidad recobra su sentido de humildad, sensibilidad y verdad para fijarse no en los poderes de este mundo, sino en el pesebre de Belén. Ese niño sonríe al mundo para entregar paz a los hombres de buena voluntad. Su amor es más fuerte que el odio, la violencia y la muerte sin razón. Es la luz que viene para iluminar el corazón de todo ser humano que quiere guiarse por la luz de su Palabra que es vida y verdad.

Hoy ha nacido en tu corazón para que cambies de conducta. Hoy nace en el corazón de tu hogar para que éste sea su cuna de amor y de la comprensión entre padres e hijos. Porque donde hay amor, tolerancia, comprensión y respeto allí nace cada día en medio de todos.

Hoy nace en el corazón de la sociedad, no en medio de juguetes ni consumismo, sino en el corazón de hombres y mujeres que con honestidad y fidelidad trabajan por el respeto de la vida y los derechos más fundamentales de cada ser humano. Porque donde hay amor y solidaridad, hay fe que su palabra cobra un nuevo sentido cuando se hace carne en el corazón de la humanidad.