04 de Octubre, 2017                      

JOSÉ ENGLING, "SER TODO PARA TODOS EN ENTERA PROPIEDAD DE MARÍA"

   

 

José Engling (1898 -1918), Alemania, es el “Acta de Fundación vivida”, según el Padre Kentenich que ya un año después de la muerte de José Engling, en 1919, comenzó a publicar sus cartas y anotaciones de su diario en la revista schoenstattiana “MTA”.

José fue el primero en comprender la misión del santuario, tal como la había expuesto el P. Kentenich el 18 de octubre de 1914: ser un lugar donde la Mater se establecería y repartiría abundantes gracias para inducir una renovación de la Iglesia y del mundo. Todos debían aportar a ese capital de gracias.

Él siempre iba al santuario a saludar a María. Este fue transformándose en el centro de su vida espiritual. La propia historia de su alma se había ligado íntimamente al santuario: su hogar espiritual. Va ahí hasta 7 veces al día y ofrece todo su esfuerzo por la santidad para que se realice la misión del santuario.

José Engling, miembro de la generación fundadora de Schoenstatt, nacido en un pueblo remoto en Prusia Occidental (entonces Alemania, hoy Polonia), era un estudiante del Colegio Palotino en Schoenstatt. No estaba presente el 18 de octubre de 1914, cuando Schoenstatt fue fundado a través de la Alianza de Amor del Padre Kentenich y un grupo de estudiantes con la Santísima Virgen en la capilla actualmente conocida como “Santuario Original”. Pero abrió su corazón sin reservas e hizo de Schoenstatt su vida; las notas de su diario y cartas son un reflejo puro y profundo de los impulsos transmitidos por el Padre Kentenich.

A medida que iba realizando su plan y se entregaba a María con todo su corazón, fue descubriendo el sentido de su vida, su misión personal, que él llamó: "Ser todo para todos y estar enteramente entregado a la madre de Dios". Esa entrega y servicio eran su felicidad. Este ideal personal debería realizarlo en toda circunstancia de su vida, de ello dependería su santidad.

José ofreció sus limitaciones físicas, éxitos y vastas experiencias de fracaso en el campo apostólico, su autoeducación y los contratiempos de su vida como soldado en el campo de batalla durante la Primera Guerra Mundial por el crecimiento y expansión de Schoenstatt.

En medio de las trincheras buscaba la paz interior en la oración, hablando con María. Allí cuando le ofreció su vida a la Sma. Virgen, si ello pudiera servirla en algo:

"QUERIDA M.T.A, AQUÍ ME TIENES NUEVAMENTE COMO OFRENDA. A TI TE OFREZCO TODO LO QUE SOY Y POSEO, MI CUERPO, MI ALMA CON TODA SU CAPACIDAD, TODO MI HABER Y MIS BIENES, MI LIBER­TAD Y MI VOLUNTAD. SOY TUYO, HAZ DE MÍ LO QUE QUIERAS. SI ES TU VOLUNTAD, DÉJAME SER UN OFRECIMIENTO POR EL TRABAJO QUE HAS IMPUESTO A NUES­TRA CONGREGA­CIÓN. LLENO DE HUMILDAD, TU INDIGNO SIERVO, JOSÉ ENGLING"

Cuanto más cobijado en María, más sereno, seguro y con más valor se sentía. Cobijado en María le perdía el miedo a la muerte.

En el último tiempo de su vida se sintió como nunca más cerca de Dios. Le hablaba constantemente y hablaba del hábito de andar en la presencia de Dios. Esto le daba seguridad y sentía que Dios lo acompañaba y lo veía en cada momento. Eran días de terror, muerte y desesperación por todas partes y a pesar del cobijamiento en Dios la vida no le era fácil y debía esforzarse por superar sus debilidades. Así escribe: "Madre, ayúdame para que pueda continuar. Ayúdame a sobrepasar el terror". En su última carta al padre espiritual José le decía que se había sobrepuesto a sus debilidades y se sentía en paz.

Desde septiembre la fuerza defensiva alemana comenzaba a flaquear. En la noche del 3 de Octubre se ordenó la marcha al frente cercano a Cambrai (norte de Francia). La Compañía ya no tenía fuerzas y marchaba pesadamente en silencio. José se dedicaba a levantar los ánimos de los demás. Al día siguiente, hambrientos y cansados se tendieron en el suelo a unos metros de un cementerio. No habían comido porque la cocina se había retrasado.

En la tarde del 04 de Octubre llaman a José para avisarle que había sido designado para formar parte del comando de vanguardia y que debía partir inmediatamente. Por si no volvía se despidió de sus compañeros con el presentimiento de que así sería. Cerca de Cambrai la artillería inglesa los atacó y José fue muerto por una granada en el camino cuando se dirigía a hablar con el jefe de la compañía. A la luz de las balas del enemigo, se vió caer una figura que iba a la cabeza de la tropa, era José Engling herido mortalmente en la cabeza y en el pecho. Era el 4 de octubre entre las 7 y las 10 de la noche.

La compañía fue pronto retirada de la frontera y un soldado alcanzó a ver que su cuerpo aún estaba en el mismo lugar. Después fue enterrado por alemanes o ingleses, pero no se pudo nunca determinar el sitio exacto donde fue enterrado, sin embargo en el lugar donde cayó se levanta hoy una cruz de piedra con una inscripción (alemán y francés) que dice: "José Engling, nacido el 5 de Enero de 1898, caído el 4 de octubre de 1918. Su muerte heroica corona su vida dedicada al servicio del prójimo y consagrada a la Mater ter Admirabilis." Su recuerdo permaneció siempre vivo en el corazón de sus amigos y camaradas. Su proceso de beatificación fue abierto en Tréveris el 04-10-1952.