05 de Septiembre, 2017                      

2017 AÑO DEL PADRE: PADRE KENTENICH EN SEPTIEMBRE

  

 

07 de Septiembre de 1968
Padre Kentenich: “Con María, alegres por la esperanza, seguros de la victoria, hacia los tiempos más nuevos”

El 7 de Septiembre, el Padre escribe la carta a la Familia reunida en Essen con ocasión del "Día de los católicos alemanes"; allí da como lema a la Familia la consigna: “Alegres por la esperanza, con María, seguros de la victoria, hacia los tiempos más nuevos". Después de su regreso a Schoenstatt, el Padre Kentenich trabaja intensamente, a pesar de su avanzada edad, para unir y vitalizar su Obra por medio de incontables retiros, jornadas y consultas personales y comunitarias que lleva a cabo hasta su muerte.

Reflexión:
“Alegres por la esperanza, con María, seguros de la victoria, hacia los tiempos más nuevos". Sin duda son palabras proféticas; que no tienen tiempo. Cada día tiene un importante desafío, una misión y es Ella quien quiere que tomemos cada día con la alegría y esperanza que lo amerita. La victoria no es sino la Voluntad de Dios, hecha con confianza y amor filial hacia nuestra misión.

 

13 de Septiembre de 1965
Padre Kentenich recibe telegrama en Milwaukee ordenando presentarse en Roma.

El 13 de septiembre, el P. Kentenich recibe un telegrama que se le ordena regresar a Roma, donde llega el 17 de Septiembre.

Reflexión:
13 de septiembre y el Padre vive ese día como un regalo más de Dios; como instrumento de la Mater, no espera nada a cambio; sin embargo la providencia lo visita y su misión en Milwaukee da frutos. Un 31 de Mayo el Padre Kentenich le escribe a la Mater, como si fuera una carta donde puso su propio corazón; es el 13 de Septiembre de 1965 que recibe otra carta, la respuesta desde el Cielo.

 

15 de Septiembre de 1968
Fallece Padre Kentenich.

El 15 de septiembre de 1968, día en que nuestro Padre Fundador “Retorna a la Casa del Padre”. Era domingo, por vez primera quería celebrar en la Iglesia de la Adoración de Monte  Schoenstatt la Santa Misa, era la festividad de los Siete Dolores de María; a las seis y cuarto subió al altar, asistido de dos sacerdotes, el padre Josef Weingand, y el padre Drago Marié, un yugoslavo carmelita, recién ordenado sacerdote; los dos le ayudaron en la distribución de la Sagrada comunión. A las siete y unos minutos terminó la Misa.

Una vez en la sacristía el Padre Kentenich invitó a los dos sacerdotes a almorzar. Luego bendijo un paquetito de rosarios que le presentó la sacristana, y se quedó un momento en silencio, apoyado sobre la mesa de ornamentos. Repentinamente se desplomó sobre la mesa. Los dos sacerdotes lo recostaron lentamente sobre el suelo, donde exhaló su último suspiro.

Reflexión:
El libro: La historia del Padre Kentenich relata:
La Virgen se lo llevó después  de haber celebrado Misa, por primera vez en la Iglesia de la Adoración, consagrada  a  la Santísima Trinidad...El Padre fundador celebró  su primera  y última  Misa allí, el 15 de septiembre de 1968, en la fiesta de Nuestra Señora de los siete dolores, dolores que él había compartido muy íntimamente a lo largo de su vida ya que todos sus sufrimientos habían sido únicamente  por Ella, por la misión de María  frente a la Iglesia y al mundo del futuro.  Por la Santísima Virgen, el Padre fundador  había sufrido calumnias del mismo tipo  que sufrió Ella.  Como Ella, gustó también las amarguras del destierro. La Santísima Virgen se lo llevo al terminar la Misa,  en la sacristía. Falleció a causa de un ataque   al corazón, en forma instantánea y en medio de una paz extraordinaria.

Es sepultado en la misma Iglesia donde murió, en la Capilla del Padre. Su tumba lleva la inscripción Dilexit Ecclesiam, "Amó a la Iglesia". El féretro del Padre Kentenich es sacado de la Iglesia de la adoración y es llevado en procesión hasta el Santuario Original.

Concluida la liturgia fue llevado al sepulcro y el coro cantó:
Al paraíso te conduzcan los Ángeles,
A tu llegada te saluden los mártires
Y te conduzcan a la ciudad Santa de Jerusalén.

 

16 de Septiembre de 1965
Padre Kentenich sale de Milwaukee rumbo a Roma.

“Le prometí al Papa, en nombre de toda la Familia, que me comprometería a realizar junto a toda la Familia, de la manera más perfecta posible la misión postconciliar de la Iglesia.” P Kentenich. Después de que el Padre Kentenich fuera separado de su Obra y exiliado en Milwaukee, Estados Unidos, durante 14 años; el 22 de octubre de 1965, el Papa Pablo VI confirma el decreto del Santo Oficio, por el cual el Padre Kentenich queda reivindicado como fundador de Schoenstatt.

Reflexión:
“Quien tiene una misión ha de cumplirla..”; que palabras más ciertas, cumplidas incluso lejos de su familia. Tan lejos pero a la vez aún más cerca; más profundo. Es así como el Padre Kentenich ve que no sólo significa su regreso, sino la cosecha de tantos frutos fecundos que crecieron durante todos esos años.

 

20 de Septiembre de 1941
Padre Kentenich es interrogado por la Gestapo en Coblenza quedando detenido.

En septiembre de 1941  la Gestapo va a detener al P. Kentenich, pero él consigue demorar su prisión hasta concluir un retiro para sacerdotes que tenía previsto impartir en Schoenstatt. El 20 de septiembre se presenta en el cuartel de la Gestapo de Coblenza y es recluido en una mazmorra del sótano conocida como el “Bunker”.

Reflexión:
“Nuestra preocupación más grande debería ser estar infinitamente despreocupados en cada segundo, no por negligencia, sino porque confiamos en Dios”. Cuánta confianza tenía el Padre, quizás tuvo temor, pero antepuso su entrega filial al Padre, su confianza de niño a la Mater; y sin perder el rumbo toma la cruz y no le quita la vista; pues de forma consciente sabe que no será fácil, pero sabe también que no estará solo.

 

30 de Septiembre de 1951
Se decreta la salida del P.Kentenich de Schoenstatt.

El 30 de septiembre el Visitador Apostólico ordena la salida del P. Kentenich de Schoenstatt. El Padre parte desterrado de Alemania, sin que existiese ninguna acusación formal y sin que se conociesen cargos concretos contra el Padre.

En el período que va de 1951 a 1965, la Iglesia separó al P. Kentenich de su Obra, asignándole la ciudad de Milwaukee como lugar de residencia. Las autoridades eclesiásticas competentes examinan su persona y su fundación. Durante los largos años de su ausencia de Schoenstatt se pone de manifiesto la firmeza del amor del P. Kentenich a la Iglesia y de su fidelidad a la Obra.

Reflexión:
El padre Kentenich sabía que habría repercusiones en la Iglesia; pero era su misión y debía cumplirla. Él espera paciente por 14 años la respuesta que años más tarde lo llevaría de regreso a la familia de Schoenstatt. Nunca dudó, por el contrario; incluso en momentos así, supo escuchar la voz de María; en el pulso del tiempo, en el corazón de Dios.