10 de Agosto, 2017                      

FRANZ REINISCH, UN APÓSTOL DE SCHOENSTATT

  

 


Franz Reinisch nació el 01 de febrero de 1903 como hijo del empleado de finanzas Dr. Francisco y María Reinisch en Feldkirch-Levis (Austria). En otoño de 1923 se decide en forma sorprendente a iniciar estudios teológicos. El entra en el seminario de Brixen y fue ordenado sacerdote el 28.06.1928 en la parroquia san José de Insbruck.

El 01 de julio en la fiesta de la sagrada sangre de Jesús celebra la primera misa en la parroquia y santuario de nuestra Señora de las cuatro columnas en Insbruck.

El 03 de noviembre de 1928 entra Reinisch como novicio-sacerdote a la provincia del corazón de Jesús de los Pallotinos en Bamberg. Allí aprende a conocer al fundador de la congregación, Vicente Palloti, el que en ese tiempo fue nombrado beato. Reinisch se entusiasma con la figura de este apóstol de roma y con su idea del apostolado universal. Esta idea le da vuelta por muchos años hasta que llega a sus manos un número de la revista de los sacerdotes de Schoenstatt "sal terrae". Su contenido son prédicas marianas y explicaciones sobre la federación de sacerdotes de Schoenstatt.

Estos acontecimientos marcan un punto de cambio en su vida. El impacto de ellos en su corazón fue poderoso. Él escribirá años más tarde en sus apuntes durante su prisión: "Eureka, ahora encontré, lo que buscaba hace ya tanto tiempo".

El santuario de Schoenstatt, la figura de la Mater y la personalidad del fundador de Schoenstatt, P. Kentenich, como una gran personalidad, como un santo y como un hombre de Dios fueron para él luz y fuente de su fuerza en su próximo camino.
Esto lo ayudó en su disputa personal con el nacionalsocialismo, al que llamo nacionalbolchevismo.

El 4 de julio de 1942, durante su prisión, reconoció: "Si no hubiera tenido el lugar de gracias, quizás no habría recorrido este camino o lo hubiera evitado y dudaría" "Ha sido para mi una gran gracia, que yo no haya dudado del misterio de Schoenstatt"

El 13 de julio de 1942: "Este es el camino de la providencia divina, éste es la idea de Dios para mi vida. Éste es el amor del amor eterno, al que debe todo confluir en la capillita con su mundo de ideas, con su mundo de gracias, con su mundo de tareas. Todo, todo es gracia".

El 22 de julio de 1942: "Padre celestial, yo me sacrifico pot Ti a través de las manos de la querida Madre tres veces Admirable de Schoenstatt y de la preciosa sangre de Jesucristo, y te agradezco como  si tu me hubieses preservado en gracia, para poder desangrarme como ofrenda de amor para la gran obra de Schoenstatt".

La palabra del P. Kentenich que le escribiera en una carta del 14 de julio de 1942 llegó a ser verdadera: "Usted debe su vida ofrecerla en la forma más cara probable. Y su camino de vida hasta la cruz no debe serle a Schoenstatt en vano".

En la disputa del P. Reinisch con el nacionalsocialismo fue desde un principio claro, que él no debía aceptar el servicio militar, en caso que recibiese la llamada a reclutarse al servicio del ejército de Hitler, por motivos de conciencia ya que no podía conciliarse ese servicio con su ideal cristiano.

P. Reinisch fue ejecutado con otros cinco compañeros de destino el día 21 de agosto de 1942 a través de la guillotina. En su carta de despedida a sus padres les escribe:
Así me despido de Ustedes sólo en forma corporal y quiero por ello nuevamente agradecerles de todo corazón, lo que ustedes han llegado a ser para mi como los más grandes benefactores de la tierra. ¡Yo estoy con ustedes cerca y permaneceré aún cerca! ¡Pues el cielo y la tierra no están tan alejadas una de la otra! Nosotros tenemos si el cielo en la tierra, cuando nosotros vivimos en Dios, en su gracia. Por ello alégrense, cuando reciban en sus manos esta carta. Ya que sabrán: ¡Yo soy feliz para siempre!

En 1943 el Santo Padre Pío XII reconoce a Franz Reinisch como “Mártir de la Conciencia” y el 28 de Mayo de 2013 se abre en Treveris el proceso de Beatificación.

“Reina de todos los tiempos
Vence la tempestad
Mata el engendro del diablo
Tú vencedora real
Hazme un apóstol de Schoenstatt
Cual caballero estaré
y moriré sonriendo, querida MTA”
(oración P.Reinisch)

 

HIMNO DE FRANZ REINISCH [INTERPRETADO POR P. IGNACIO CAMACHO]