01 de Julio, 2017                      

SIERVO DE DIOS, MARIO HIRIART PULIDO

  

 

Un 23 de Julio de 1931 Nace Mario Hiriart, y fallece un 15 de Julio de 1964.

Para los católicos, la santidad  representa un ideal de vida; sin embargo, no son muchos los que la logran. Mario Hiriart es un nombre aun poco conocido; mas para quienes convivieron con él, es un santo. Un santo de hoy, un ingeniero civil titulado de la Universidad Católica que obtuvo el Premio “Marcos Orrego Puelma” en 1955, como el mejor egresado de su promoción; que ejerció con éxito su profesión en Corfo; pero que prefirió su tarea de académico en la Escuela de Ingeniería de la UC, como una forma de estar permanentemente en contacto con la juventud.


Extraordinaria voluntad de servir

Mario Hiriart nació en Santiago el 23 de Julio de 1931. Estudió en el Colegio de los hermanos Maristas, y posteriormente Ingeniería en la Universidad Católica. Falleció en Milwaukee un 15 de Julio de 1964. Al momento de su muerte, la religiosa-enfermera que lo cuidaba dijo a quienes lo acompañaban “Los felicito, tienen ustedes un santo en el cielo”. En sus 33 años de vida como Hermano de María cumplió con su ideal personal de ser “Como María, cáliz vivo portador de Cristo a los hombres”, y demostró que el hombre de hoy puede santificarse en el trabajo y gestar un mundo nuevo. El padre Kentenich, se sintió impactado por su recia y varonil personalidad, su inteligencia, su fuerte voluntad, y la riqueza de una vida afectiva muy grande penetrada por la religiosidad.

Como profesional, soñó con un concepto de la ingeniería en el contexto de un humanismo cristiano, y ofreció su vida por el proyecto de un nuevo orden social para América Latina, y una cultura centrada en Cristo.

Muchos quienes lo conocieron lo recuerdan como una persona con una extraordinaria voluntad de servir. No hacía ostentación de su gran vocación religiosa, lo que lo hacía muy respetado por alumnos y profesores, ya que su manera de ser era autentica y su cristianismo, más que por sus palabras, lo manifestaba en su calidad de vida.

Un Siervo de María, nunca perecerá.

El estudio de una Causa comienza en la Curia diocesana del lugar en que murió el candidato. En consideración a que Mario Hiriart falleció en 1964, en Milwaukee, Estados Unidos, el Arzobispo de Santiago de ese entonces, Monseñor Carlos Oviedo dirigió una carta en Julio de 1994, al Arzobispo George Weakland de esa localidad, para obtener su autorización de manera que la instrucción del proceso se pudiera desarrollar en Santiago.

Después de un mes de la petición, el prelado estadounidense aceptó y de esta forma fue Monseñor Carlos Oviedo el encargado de ordenar la investigación de su historia. La causa fue admitida y Mario Hiriart recibió el nombre de Siervo de Dios, y su postulador fue el Padre Joaquín Alliende; actualmente el vice postulador de la causa es el Padre Carlos Cox.

Su tumba se encuentra en Santuario Schoenstatt Bellavista, Chile donde es visitado por muchos peregrinos quienes confiados piden su ayuda e intercesión.