10 de Mayo, 2018                      

31 DE MAYO: TERCER HITO DE SCHOENSTATT, EN LA FUERZA DIVINA

  

 

El Padre Kentenich comienza su plática del 31 de Mayo diciendo: "Es como si el ambiente del hogar nos rodeara en estos momentos; como si ángeles estuviesen en medio de nosotros y nos dijesen: "Quítate el calzado, porque el lugar que pisas es tierra santa". Estas palabras en ese entonces nos llevaban a una misión de ser santos y trabajar por esa santidad junto a nuestra Madre; por medio de tareas que santifican sobre nuestros débiles hombros, hoy son las mismas palabras que vuelven a resonar en este año del Padre Kentenich, un año donde la Mater nos pide un salto audaz por la familia, por volver a coronarla; y tal como nos exhorta el Papa Francisco: a ser santos en el mundo actual; desde la fraternidad, el cariño, la preocupación, el respeto, el saber escuchar; son simples gestos que santifican.

Pero cómo empezar?, desde nuestro desvalimiento, desde nuestra entrega por completo en las manos de nuestra Madre para que nos conduzca hacia Cristo, preparando la venida del Espíritu Santo e implorando que por medio de sus dones, sepamos discernir y actuar bajo su santa guía. Tal cómo comenzó un 31 de Mayo de 1949, cuando las hermanas invocan al Espíritu Santo en un día lluvioso, con frío, con barro en el calzado; y aun así, el ambiente es el del Hogar, como si Ángeles los rodearan. El Padre Kentenich deja su corazón sobre el altar, y nos deja el legado de la misión del 31 de mayo: el amar, pensar y vivir orgánico.

 

Sin duda, las horas del Padre junto a las Hermanas, fueron como la oración de Jesús junto a los discípulos en el Huerto de los Olivos. Así como Jesús ofrecía su vida, simbolizado en el Cáliz, así el Padre se arrodillaba frente a la MTA en el Santuario depositando la Epístola Per Longa. Ambos pasaron la noche en oración, sabiendo que se acercaba el momento de Cruz.

Es como si sólo ahora empezáramos a vivir, como si todo lo que hemos vivido hasta este momento fuese sólo un trozo de prehistoria. Ahora comienza propiamente la historia, la historia del nuevo Schoenstatt. Así como en Schoenstatt en los años 1914/15. Qué contentos hemos de estar todos nosotros de formar juntos la generación fundadora y que queramos sumergirnos en los fundamentos del Santuario con nuestro ser y nuestra vida... (Padre Kentenich, extracto Plática 31 de Mayo).

 

Es distinto al escenario de hoy? El pensar mecanicista, las crisis de Fe, la indiferencia, el hombre masa.

Nuestra misión debe ser siempre la de la cultura de Alianza, de vínculos fraternos, de acoger y asemejarnos a la Santísima Virgen; porque Ella es el camino seguro a Cristo. Nuestra Misión es la Alianza, nuestro Si filial al Padre Dios, a la Mater, a Schoenstatt, a la Iglesia. Nuestros hombros son débiles, pero son los que la Mater ha elegido para poner sobre ellos grandes tareas.

Revivamos y celebremos este día de gracia, las puertas del Santuario estarán abiertas para que pongamos nuestro desvalimientos, dificultades pero también entreguemos nuestra fidelidad y voluntad a nuestra Madre y Reina, para que en su familia de Schoenstatt y en la Iglesia entera  siempre triunfe la Fuerza Divina.

Celebremos todos juntos este 31 de Mayo de 2018 con la Santa Misa a las 20:00 hrs en la Iglesia del Espíritu Santo en Santuario Cenáculo de Bellavista. La Santa Misa será transmitida en vivo vía Facebook del Santuario.