12 de Diciembre, 2018                      

NOVENA DE NAVIDAD, ARMANDO NUESTRO PESEBRE


  

 

Cultivemos la verdadera Navidad...

Navidad; tiempo maravilloso en donde el nacimiento del Niño Jesús es motivo de festividad, y su enseñanza cobra vida en la humanidad. Durante esta época estamos llamados -más que nunca-, a vivir los valores que sobresalen en la tradición navideña:

Generosidad : En Navidad hay varios personajes que se destacan por su espíritu generoso, entre ellos, los Reyes Magos, quienes no sólo fueron dadivosos al brindarle al Niño Dios sus mejores ofrendas –incienso, mirra y oro-, sino también por el esfuerzo y el tiempo dedicado para poder llegar al humilde establo de Belén.

Humildad : Era una fiesta espléndida, alegre, pero austera; Dios no necesitó comodidades ni lujos para entregarse al mundo. La celebración por su nacimiento era gigantesca en amor y sencilla en lo terreno. Austeridad, sencillez y humildad que estamos invitamos a imitar para celebrar la Navidad.

Gratitud : Pensar en gratitud, es pensar en la Virgen María. Ella obedeció al Señor, se dispuso ante Él con profundo recogimiento y divina ternura, para llevar en su vientre a Jesús. Asimismo, agradeció haber sido la elegida para tan alto beneficio y lo asumió con las grandes virtudes que la identifican.

Solidaridad : Solidarios como fueron los pastores, los Reyes Magos, quienes dejaron sus quehaceres para custodiar al Niño Dios, José y María en la humilde morada. La Navidad es sinónimo de solidaridad, de cooperación, de servicio, de sensibilidad ante las necesidades del otro.

Paz y Reconciliación : Del perdón nace la paz, mensaje que anunciaron los ángeles en Belén. La paz es el estado pleno que se vive cuando hay perdón, donación, gratitud y cooperación; es el producto que surge del conjunto de valores.

Amor y Esperanza : El nacimiento del Niño Dios es la representación majestuosa del amor. Amor simbolizado en José y María, en su pleno abandono para recibir a Jesús en cuerpo y alma. Por ello decimos que la Sagrada Familia es el emblema del amor y de ahí que la Navidad sea la celebración familiar más estupenda del año, puesto que el Niño Dios nace en cada núcleo familiar, como símbolo de esperanza y fortaleza.

 

16 de Diciembre - Primer Día: El Pesebre

Saludo: El pesebre representa el lugar interior donde queremos que nazca el Señor. Jesús nace en una cuna humilde y sencilla; y es así como debemos esperarlo en nuestro corazón.

Ponemos nuestro Pesebre.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Lucas 2:7
Y dio a luz a su hijo, el primogénito, y lo envolvió con bandas de tela y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en el lugar de alojamiento.

Oración: "Madre... ¡Regálanos a tu Niño! Esta vez no tomes por cunita un establo frío y sin lumbre; toma nuestros corazones que se han preparado anhelando la venida de tu Niño, sean nuestros corazones esa cunita para Él (..)
Bendice a toda nuestra familia, para que nuestro pequeño Santuario se asemeje fielmente al pesebre de Belén, para que los representantes de los pueblos y naciones peregrinen a este Belén y para que salga de él un torrente de bendiciones hacia el mundo, conduciéndolo de regreso al Padre, de regreso a Dios, al pequeño Rey del Pesebre... Amén (Padre Kentenich)

Propósito: Hagamos un momento de silencio y sintamos ese lugar interior donde queremos que Jesús nazca. Preparemos su venida transformando nuestro corazón en un pesebre de amor y alegría; un corazón que sepa siempre acoger y ayudar a quienes más lo necesitan.

Despedida: Cantamos un Villancico

17 de Diciembre - Segundo Día: Los Pastores

Saludo: No fueron ni los grandes príncipes o sabios los primeros en conocer el lugar del Nacimiento del Niño Dios. Ellos protegen sus rebaños y ante la revelación de Navidad, obedientes a la buena nueva no tardan en ir a adorar al Niño glorificando a Dios.

Ponemos a los Pastores en nuestro Pesebre.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Lucas 2:8,15-16
También había en aquella misma zona pastores que vivían a campo raso y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaños. Así que, cuando los ángeles hubieron partido de ellos al cielo, los pastores empezaron a decirse unos a otros: “"Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado". Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.

Oración: Concédenos Madre la gracia de un profundo respeto frente a ese Misterio que traes al mundo: tu Hijo Jesús. Danos la gracia de un profundo y filial amor a Jesús en la Eucaristía. Permítenos adorar al Señor oculto en la Eucaristía del mismo modo que los pastores sencillos adoraron al Dios grande e infinito en tus brazos maternales. Amén.
(Hnas. Adoratrices de Schoenstatt)


Propósito: Estemos siempre atentos a los mensajes de Dios en la vida diaria. Sepamos descubrir el rostro de Jesús en cada persona. Demos tiempo para rezar y dar gracias a Dios por todo lo que él nos entrega.

Despedida: Cantamos un Villancico

18 de Diciembre - Tercer Día: Los Ángeles

Saludo: En la Noche Santa de Navidad un ángel llegó para despertar a los pastores en la Buena Noticia del nacimiento de Jesús. Y en un coro de Ángeles cantaban desde el Cielo: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad”.

Ponemos a los Ángeles en nuestro Pesebre.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Lucas 2:9-14
Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: !!Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres de buena voluntad”

Oración: Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares ni de noche ni de día,
ni en la hora de mi muerte. Amén.

Propósito: Anunciemos alegremente a Jesús en nuestra familia, con nuestra palabra y ejemplo. Y todo lo que hagamos, tengamos siempre una actitud alegre y servicial.

Despedida: Cantamos un Villancico

19 de Diciembre - Cuarto Día: La Estrella

Saludo: Le Estrella de Belén ilumina y guía con su luz anunciándonos la alegría de la Navidad.

Ponemos la Estrella en nuestro Pesebre.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Mateo 2:9
Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

Oración: Jesús, los reyes magos, buscando entre las estrellas, descubrieron la tuya y la siguieron. Haznos descubrir tu presencia en medio del ruido y de nuestros ajetreos cotidianos.
Jesús, muéstranos tu estrella, danos fuerza y valor para seguirla. Jesús, ayúdanos a ser pequeñas y alegres estrellas para guiar y conducir a otros hasta ti. Amén.

Propósito: La Estrella evoca esa luz que Jesús nos recomienda hacer brillar. Ser luz para los demás con nuestro ejemplo. Demostremos y entreguemos alegría.

Despedida: Cantamos un Villancico

20 de Diciembre - Quinto Día: Los Animales

Saludo: En tiempos de Jesús, el establo era una cueva donde los animales se refugiaban y se protegían del frío de la noche. No hubo más testigos que la vaca, el burro y los animales que allí estaban. Y en ese ambiente nace Jesús, el Emmanuel, el Dios con nosotros.

Ponemos los Animales en nuestro Pesebre.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

El relato de la Natividad que hace San Lucas no menciona animales junto al pesebre, aunque puede deducirse la presencia al menos de ovejas a partir de la narración del evangelista: “En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz (…)”.

Oración: Señor Seños, ayúdanos a preparar nuestros corazones para recibir al Niño Jesús con amor, con alegría y esperanza. Estamos aquí reunidos para adorarlo y darle gracias por venir a nuestro mundo a llenar nuestras vidas. Hoy al contemplar el pesebre recordamos especialmente a las familias que no tienen techo, alimento y comodidad. Te pedimos por ellas para que la Virgen y San José les ayuden a encontrar un cálido hogar. Amén.

Propósito: La Tengamos paciencia, constancia en nuestros propósitos. Hacer un mayor esfuerzo para lograr que lo ordinario sea extraordinario.

Despedida: Cantamos un Villancico

21 de Diciembre - Sexto Día: Los Reyes Magos

Saludo: Melchor, Gaspar y Baltazar, son los Reyes Magos quienes ofrecieron productos traídos de sus tierras como regalos para el Niño Dios, y lo adoraron y reconocieron como soberano.

Ponemos a los Reyes Magos en nuestro Pesebre.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Mateo 2:2, 9-11
Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

Oración: Señor Jesús: que a imitación de los Magos de Oriente vayamos también nosotros frecuentemente a adorarte en tu Casa que es el Templo y no vayamos jamás con las manos vacías. Que te llevemos el oro de nuestras ofrendas, el incienso de nuestra oración fervorosa, y la mirra de los sacrificios que hacemos para permanecer fieles a Ti, y que te encontremos siempre junto a tu Madre Santísima María, a quien queremos honrar y venerar siempre como Madre Tuya y Madre nuestra. Amén.

Propósito: La Seamos sencillos de corazón. Aceptemos a cada persona como es, con sus cualidades y defectos.

Despedida: Cantamos un Villancico

22 de Diciembre - Séptimo Día: San José

Saludo: José es elegido por Dios para cuidar y proteger a Jesús y María. José conoce por el Ángel el misterio de la concepción virginal y recibe de Dios el ministerio de adoptar como padre legal al hijo de María José cuida el misterio de Dios, lo guarda en su corazón y en el corazón de María, un misterio de amor y ternura.

Ponemos la imagen de San José en nuestro Pesebre y rezamos un Padre Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Mateo 1:19-24
José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.

Oración: Señor Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el amor y podamos ser ejemplo de paz y reconciliación para los demás. Amén.

Propósito: La Tengamos fe y confianza para dejarnos conducir por la voluntad de Dios.

Despedida: Cantamos un Villancico

23 de Diciembre - Octavo Día: La Virgen María

Saludo: La Navidad es posible porque María escuchó y aceptó la voluntad de Dios. Con su sí Ella recibe a Jesús y quiere regalarlo en Nochebuena a todos los hombres de buena voluntad.

Ponemos la imagen de la Virgen María en nuestro Pesebre y rezamos el Ángelus.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Lucas 1,26-38
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola, se fue.

Oración: Señor Tú te arrodillas ante tu Niño, en adoración; también nosotros estamos arrodillados ante Él. Adorándolo en nuestro corazón. Tú le consagras todos los afectos, toda tu ternura, le regalas tu amor, le regalas tu espíritu de sacrifico, tu abnegación. Amén.
(P Kentenich)

Propósito: La Generosidad en nuestra entrega diría. Saber valorar y agradecer los regalos que Dios nos da. Vaciarnos de todo lo superfluo, para que Jesús nazca realmente en nuestro corazón.

Despedida: Cantamos un Villancico

24 de Diciembre - Noveno Día: El Niño Jesús

Saludo: El Hijo de Dios se ha hecho hombre, cumpliéndose la promesa de Dios Padre. El Emmanuel, Dios con nosotros, llega se forma sencilla: en una sonrisa, un abrazo en las cosas más simples para reposar en el pesebre de nuestros corazones.

Ponemos al Niño Jesús en nuestro Pesebre y cantamos Noche de Paz.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura: Lucas 2:6,7
Mientras estaban allí, a ella se le cumplieron los días para dar a luz. Y dio a luz a su hijo, el primogénito, y lo envolvió con bandas de tela y lo acostó en un pesebre porque no había sitio para ellos en el lugar de alojamiento.

Oración: Señor Jesús, Redentor del mundo, enséñanos hoy a ponernos en el camino para encontrarnos contigo y con el prójimo. Ayúdanos a llevar tu amor y tu gracia a todo el mundo, así como lo hizo María, especialmente a nuestro ambiente: A nuestra familia, a nuestro trabajo y a la parroquia.Tú estas siempre en camino hacia nosotros; con alegre prontitud quieres servir y ayudar a nuestros hermanos. A través de nosotros todos deben experimentar tu bondad y amor hacia el hombre. Amén.
(Hnas. Adoratrices de Schoenstatt)

Propósito: La “Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor”. Acojamos a nuestro Señor con un corazón de niño, y en gozo ofrezcámosle nuestro amor y deseos de bien para todos.

Despedida: Cantamos un Villancico