04 de Septiembre, 2018                      

04 DE SPETIEMBRE: SANTA TERESA DE CALCUTA

 

 

Nacida en el seno de una familia católica albanesa, la profunda religiosidad de su madre despertó en Agnes la vocación de misionera a los doce años. Siendo aún una niña ingresó en la Congregación Mariana de las Hijas de María, donde inició su actividad de asistencia a los necesitados. Conmovida por las crónicas de un misionero cristiano en Bengala, a los dieciocho años abandonó para siempre su ciudad natal y viajó hasta Dublín para profesar en la Congregación de Nuestra Señora de Loreto. Como quería ser misionera en la India, embarcó hacia Bengala, donde cursó estudios de magisterio y eligió el nombre de Teresa para profesar.

Apenas hechos los votos pasó a Calcuta, la ciudad con la que habría de identificar su vida y su vocación de entrega a los más necesitados. Durante casi veinte años ejerció como maestra en la St. Mary's High School de Calcuta. Sin embargo, la profunda impresión que le causó la miseria que observaba en las calles de la ciudad la movió a solicitar a Pío XII la licencia para abandonar la orden y entregarse por completo a la causa de los menesterosos. Enérgica y decidida en sus propósitos, Teresa de Calcuta pronunció por entonces el que sería el principio fundamental de su mensaje y de su acción: "Quiero llevar el amor de Dios a los pobres más pobres; quiero demostrarles que Dios ama el mundo y que les ama a ellos".

El enorme prestigio moral que la Madre Teresa de Calcuta supo acreditar con su labor en favor de "los pobres más pobres" llevó a la Santa Sede a designarla representante ante la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en México en 1975 con ocasión del Año Internacional de la Mujer, donde formuló su ideario basado en la acción por encima de las organizaciones. Cuatro años más tarde, santificada no sólo por aquellos a quienes ayudaba sino también por gobiernos, instituciones internacionales y poderosos personajes, recibió el premio Nobel de la Paz.

Finalmente, tras superar varias crisis, cedió su puesto de superiora a sor Nirmala, una hindú convertida al cristianismo. Pocos días después de celebrar sus 87 años ingresó en la unidad de cuidados intensivos del asilo de Woodlands, en Calcuta, donde falleció. Seis años después de su muerte, en octubre de 2003, y coincidiendo con la celebración del 25º aniversario del pontificado de Juan Pablo II, la Madre Teresa de Calcuta fue beatificada en una multitudinaria misa a la que acudieron fieles de todas partes del mundo. A finales de 2015, el Papa Francisco aprobó su canonización; el 04 de septiembre de 2016 es la fecha prevista para la ceremonia que ha de elevarla a los altares.

Cuando en 1997 falleció la Madre Teresa de Calcuta, la congregación de las Misioneras de la Caridad contaba ya con más de quinientos centros en un centenar de países. Pero quizá la orden que fundó, cuyo objetivo es ayudar a "los más pobres de los pobres", es la parte menor de su legado; la mayor fue erigirse en un ejemplo inspirador reciente, en la prueba palpable y viva de cómo la generosidad, la abnegación y la entrega a los demás también tienen sentido en tiempos modernos.


Cruz de la Unidad

En el año 1986 la Madre Teresa visitó el Santuario Magníficat en Puerto Rico, con motivo de un milagro que una de sus hijas de las misioneras de la caridad recibió una sanación de cáncer por la intercesión del padre Aníbal, siendo la provincial de esta comunidad de las hijas misioneras de la caridad, en una peregrinación hecha al Santuario con su comunidad en Ponce ( otro pueblo al sur de la isla) con el párroco del área donde ellas trabajaban. Esto se pudo corroborar por los resultados médicos posteriormente.

El Padre Aníbal fue padre y fundador de los Esclavos de la Eucaristía, quienes tienen un carácter que los define y distingue de los demás institutos de la iglesia: es una fraternidad religiosa de vida contemplativa, centrada en el culto permanente al Santísimo Sacramento junto a la esclavitud desde el pequeño Santuario de Schoenstatt.

En una de sus visitas posteriores de la madre Teresa a la isla, para visitar su comunidad, fue un grato momento para ella el enterarse y saber de la noticia de la curación de la madre provincial. La madre Teresa quiso ir personalmente a campo alegre para dar gracias a Dios y la Mater por el favor dispensado por la intercesión de padre Aníbal. La Madre dispuso que toda su congregación usara la Cruz de la Unidad.