Septiembre, 2019                      

UNA BANDERA SE ALZA, EN LA TIERRA DE MARÍA
Fotografías: Juventud Femenina Schoenstatt Maipú


Tras el anhelo de la Juventud Femenina de Schoenstatt Maipú de querer conquistar su misión, se reúnen para descubrir lo que la Mater necesitaba, y la respuesta vendría de su corazón y manos: la bandera de la Juventud Femenina. Queremos invitarlos a este viaje de conquista, y de como una bandera nace y se alza, en la tierra mariana de Maipú.

Siempre Heroica, Tierra de María

Las niñas de la Juventud Femenina nos relatan el comienzo de este profundo anhelo:

Nuestro caminar empezó con el anhelo de unirnos como juventud,  de redescubrir nuestra identidad, es por esto  que los días 06 y 07 de mayo de 2016, realizamos nuestra primera jornada en la casa nacional de la juventud de Bellavista, donde junto a la generación fundadora redescubrimos el Ideal de la juventud femenina de Maipú “SIEMPRE HEROICA, TIERRA DE MARÍA”.
El 22 de octubre nos reunimos nuevamente, esta vez en nuestra Ermita de Maipú, con una gran tarea en nuestras manos, la cual no sabíamos si podríamos lograr, redactar la síntesis de nuestro ideal. Es así como junto al Espíritu Santo nos dispusimos a escuchar y definir nuestras  voces del alma, del tiempo y del ser, descubriendo luego de una extensa jornada y de mucha oración la Síntesis de nuestro Ideal:
“Inmersas en un mundo con adversidades, reconocemos la mano de Dios en la vida diaria, siendo hijas muy amadas del Padre y de María, profundamente espirituales, heroicas, perseverantes, aspirando siempre a lo más alto. Desde Maipú, tierra de María,  queremos vivir la fidelidad en unión fraterna, coherentes a nuestro compromiso de amor con María, siendo imagen suya, gestando nueva vida y haciendo nacer a Cristo”.

El 1 de abril de 2017, realizamos nuestra tercera jornada, en la cual manifestamos el anhelo de plasmar nuestro ideal, es por ello, que comenzamos a trabajar en los rasgos y símbolos que mejor lo representarían y los cuales, se concretarían en nuestra bandera.
Es así como llegamos a nuestra cuarta jornada, realizada los días 14, 15 y 16  de julio del 2017 en la Casa Nacional de la Juventud de Bellavista, donde tras un extenso retiro, junto a la guía del Espíritu Santo y viviendo experiencias maravillosas, pudimos descubrir los símbolos de nuestra Bandera, para terminar el día 16 de Julio, en el Santuario Nacional de Maipú en la misa de los movimientos, donde pudimos ofrecer a la Virgen del Carmen el esquema final de nuestra bandera.

 

Símbolos de nuestra Bandera


Símbolo del Padre: Como somos hijas predilectas del Padre y hemos experimentado su inmensa misericordia, queremos cobijarnos en su mirada y abandonarnos en ella. Por esta razón, nos observa desde lo alto y nos invita a seguir su camino. A su vez nosotras ansiamos poder entrar en la mirada de Dios, para vernos a nosotras mismas con misericordia, dándonos fuerza para la misión.

Rayos: Bajo la protección del Padre, queremos que el Espíritu Santo, encienda nuestro corazón e ilumine nuestro sendero. 7 rayos son los que salen desde el Símbolo del Padre, como 7 son los dones que Él nos entrega. Queremos que él nos envié sus dones para poder llevar a cabo nuestra misión “Siempre Heroica Tierra de María”, es por esto, que los rayos llevan hacia las letras de nuestro ideal.

 

 

Santuario Nacional de Maipú: Es el centro de nuestra bandera, nuestro corazón, en él se reúnen los cuatro rasgos. Representa a Maipú y a la promesa sellada entre nuestro pueblo y nuestra Reina, dando vida a la ciudad de María y a nuestra alianza con Ella, recordando de igual forma el heroísmo de nuestra tierra y de sus héroes que dieron su vida por esta promesa, al igual que los primeros congregantes.

El Santuario es nuestra base, en donde se encuentran Dios y la Mater, quienes nos acogen y nos dan la fuerza para realizar su misión, es el lugar donde congrega a sus hijas predilectas y las invita a ser reflejo de ella.  Como el Santuario que toma la forma de María que extiende sus brazos y cobija a Chile y a al mundo, así también queremos que Maipú y nosotras seamos un Santuario y un lugar de encuentro, que acoge y cobija a otros. Queremos ser fieles a las palabras de Nuestro padre fundador y a aquello que nos encomendó.

 

 

Finalmente, éste es de color café, en representación a la Virgen del Carmen, Patrona de Chile, que rige y protege desde nuestro Santuario al pueblo chileno; y solo se dibujaran sus  bordes, debido a que queremos reflejar a Dios Padre, que  todo lo ve desde las alturas (ojo del Padre) para Él no hay muros que le impidan entrar.

Cruz Negra: es el heroísmo representado en el sacrificio encarnado en lo más excelso, la entrega de Jesucristo por nosotras, la prueba más grande de amor. Él nos dio vida y nos hizo victoriosas, por lo que esta cruz resplandece (borde dorado), ya que no solo representa la muerte, sino la vida y la resurrección.

La idea de la cruz negra, nace de los primeros congregantes que se entregaron por nuestro movimiento, se ofrecieron a ellos mismos en una época de guerra, por Schoenstatt. “Estaban dispuestos a aceptar la muerte por su Reina, la Mater”.

 

 

Rosas: las rosas nos representan, queremos ser como ellas y abrazarnos a la cruz para vivir el sacrificio y la victoria con Jesucristo y así renacer haciendo brotar vida desde nuestra tierra de María.
Queremos ser respuesta al mundo de hoy a través de las rosas que permanecen unidas a la cruz y brotan por el sacrificio, queremos entregarnos por la misión porque confiamos en Cristo y en su guía, ayudándonos a enfrentar nuestras propias batallas.

 

 

 



RTA: nuestra corona RTA simboliza nuestro vínculo con la Mater (nuestra alianza con María que une nuestro mundo de Maipú con el movimiento de Schoenstatt) y nuestro anhelo de dar vida a sus pequeñas Marías, que deben ser respuesta a nuestros tiempos.
Ésta se encuentra a los pies de la cruz, ahí, como nosotras queremos estar, siendo sencillas y pequeñas, para poder estar al servicio de Ella y desde ese lugar humilde ser la respuesta para el mundo de hoy.
Flores: las flores representan a nuestra juventud, el jardín de María, a cada una de nosotras, las que estuvieron, las que están y las que estarán. Simbolizan la identidad de Maipú y sus distintos lugares que convergen en el Santuario.

La Tierra de María quiere ser fértil y fecunda respetando las identidades e individualidades de cada una, ya que cada tipo de flor hace posible el jardín, por lo que éste, no presenta flores definidas sino solo distintos matices de colores.

 

Blanco:El color de fondo, representa a nuestra Inmaculada, desde quien, nacen nuestros anhelos y aspiraciones, es la luz que guía nuestro sendero. En este símbolo nos sentimos profundamente guiadas por la voluntad de Dios, ya que durante el transcurso del campamento y los encuentros previos nunca se pensó en este color, sin embargo, la Mater así lo quería y nos lo comunico a través de la naturaleza, regalándonos un día nevado que nos hizo conectarnos con ella y su pureza. Así mismo, una vez elegido el color, nos percatamos de que este, estaba hace mucho tiempo en los planes de Dios, ya que el letrerito que contiene nuestro ideal, su fondo es blanco.

Letras: las letras de nuestro ideal salen de la mirada del padre, ya que son el camino que nos lleva hacia Él. Son de color rojo vino, en representación al heroísmo y a la Sangre que derramó Cristo por cada una de nosotras, sangre que nos acerca a Dios, al igual como nos guía el Espíritu Santo hacia nuestro Padre, razón de sus márgenes dorados. Su Caligrafía hace referencia al letrerito del ideal.

 

¿Cómo nace el anhelo por la conquista de la bandera? ¿Por qué la presentaron un 16 de julio?

El año 2016 en el marco de los 25 años del ideal nacional de la Juventud femenina, nació el deseo de ofrecer un regalo desde nuestra identidad como jf de Maipú. Es por esto, que se realizó una jornada los días 6 y 7 de mayo de ese mismo año, con la idea de profundizar en nuestra historia, de la cual sabíamos muy poco, ya que solo contábamos con un letrerito con el ideal “Siempre Heroica, Tierra de María”, el cual en algún momento estuvo colocado en la puerta de nuestra salita, que atesorábamos y llevamos a nuestras actividades como “estandarte” de nuestra JF.

En esta jornada nos reunimos con la generación del ideal, en donde compartieron sus vivencias con nosotras, dándonos cuenta de que la realidad a la que ellas se vieron enfrentadas, a pesar de ser de otro tiempo y época, era muy similar a la nuestra. En ese momento, experimentamos todas juntas, el sentirnos acogidas y escogidas por nuestro Padre fundador y nuestra Mater, quienes nos dieron el regalo de nuestro ideal. Nos sentimos llamadas a la misión y que debíamos dar respuesta a la vida que había nacido en las tres parroquias de nuestra comuna, surgiendo la necesidad de reconquistar nuestro ideal y regalarle nuestra bandera a la Mater.

Desde ese momento nos pusimos a trabajar siguiendo las huellas de nuestro ideal, en esta búsqueda llego a las manos de nuestra asesora, en ese entonces Hermana Emilia,  un papel escrito a máquina, en el que aparecía la fecha del descubrimiento del ideal: 9 de agosto de 1998 y sus rasgos: heroísmo, filialidad, fidelidad y ser reflejo de María. Por eso el día 22 de octubre nos reunimos en la Ermita de Maipú, con el propósito de trabajar  la síntesis de nuestro ideal, la cual brotaría del descubrimiento de las voces del alma, las voces del tiempo y las voces del ser. Después de una mañana de trabajo unificando nuestras vivencias logramos claramente definir las 3 voces para  nuestra juventud femenina. Luego con la ayuda del Espíritu Santo, en conjunto con mucha oración en adoración al santísimo, logramos descubrir la síntesis de nuestro ideal.


Con este trabajo, llegamos al 1 de abril de 2017, día en que se realizó la tercera jornada, en la cual trabajamos nuestros rasgos, vimos banderas de otras juventudes y sus símbolos, con la idea de inspirarnos, para lograr plasmar nuestro ideal en una bandera. En esa ocasión logramos extraer los primeros bosquejos de estos símbolos. Es así, como decidimos realizar un campamentito de invierno, para poder empaparnos de este peregrinar con nuestro ideal y del Espíritu Santo, para poder llegar a nuestro objetivo: la ansiada bandera. Por eso nos reunimos en la Casa Nacional de la Juventud, en el Santuario Cenáculo de Bellavista del 13 al 16 de julio, con la intención de traer a Maipú el esquema de la Bandera y presentarlo en el Santuario Nacional, como regalo a nuestra Reina por su día. ¡Y nos dimos cuenta que ella quería nuestro regalo! El campamento fue muy fructífero y todas estábamos en sintonía con respecto a los símbolos y hasta en el esquema, sólo tuvimos un inconveniente: habían dificultades entorno al color, no lográbamos un veredicto, y la respuesta nos llegó desde el cielo, el 15 de julio, día en que íbamos a trabajar el color de nuestra bandera, despertamos con el Santuario cubierto de nieve y supimos que era la forma de nuestra Reina, nuestra Inmaculada, de indicarnos el color de nuestra bandera.

Es así como finalmente, esa noche, le presentamos a nuestra Reina, en su santuario de Bellavista el esquema de nuestra bandera y el día 16 de julio, partimos rumbo al Santuario Nacional de Maipú, para entregarle este trabajo en la misa de los movimientos, como ofrenda a nuestra Virgen del Carmen. Desde ese momento se inició el trabajo de la conquista de los símbolos del ideal y el año 2018, con la Hermana Claudia como asesora, nació el anhelo de bordar con nuestras propias manos la bandera. Ese trabajo no estuvo exento de dificultades y tropiezos, más aun considerando los tiempos actuales, sin embargo luego de 2 años se logro el objetivo: regalarle a la Mater nuestra bandera.

Es por eso que este 16 de julio de 2019, entregamos la bandera a nuestra Mater, quien como hace 2 años eligió la fecha por nosotras, y es que ¿como podría ser otra fecha? ¿Hay una fecha más especial para un Maipucino en que hacerle un regalo a su Reina?. En ambas ocasiones (2017 y 2019) habíamos propuesto distintas fechas y ninguna había dado fruto, sin embargo todas las circunstancias se alinearon para esta fecha tan especial. Así se pudo entregar la bandera en el día de la Virgen del Carmen en la Iglesia del Espíritu Santo y como hace 2 años, peregrinar al Santuario Nacional de Maipú y depositarla a sus pies para que ella siga guiando a su “Siempre heroica, tierra de María”.

 

¿Qué mensaje les gustaría entregar a las niñas y mujeres de hoy y su rol en una iglesia joven y fraterna en estos tiempos difíciles para la iglesia y sociedad?

Que debemos permanecer fieles, participar activamente en la Iglesia, recordando que ésta, está formada por personas y como tal, cometen errores, pero nosotras fundamos nuestra Fe en Cristo, por Él estamos aquí. A su vez si creemos que algo está mal, si queremos avanzar, debemos manifestarlo y hacernos escuchar, es por ello que debemos participar. Nosotras no somos el mañana del mundo, de la Iglesia, del movimiento, somos el HOY, hoy estamos aquí y hoy se nos necesita. Creámonos el cuento, creamos en las palabras que nos dijo el P.J.K.: “La juventud es ardor, la juventud es fuego, la juventud es una tempestad que ruge, la juventud es espíritu, es sacrificio. Sin jóvenes nunca existirían obras grandes”. Padre Kentenich 1947.

Recordemos que Schoenstatt fue fundado por jóvenes, los primeros congregantes junto al Padre Kentenich entregaron todas sus vivencias, dificultades, desafíos y hasta su vida por Schoenstatt, para que pudiera crecer y dar frutos ¿y cuánto fruto dio? Vemos ahora cuanto ha crecido el movimiento, a cuantas partes del mundo ha llegado conquistando miles de corazones. Nosotras somos conscientes de esto y por eso nos preguntamos ¿cuánto más podemos dar en el mundo de hoy? ¿Qué se espera de la juventud?.

En estos momentos se decide el futuro de la iglesia y del movimiento, abracemos con fuerzas nuestros ideales y con heroísmo luchemos por los próximos 100 años ¡que las generaciones venideras nos juzguen!. La iglesia de hoy necesita a laicos comprometidos, mujeres comprometidas que quieran jugársela por Cristo, como dice el Papa Francisco. Y siempre recordar que el pilar de TODO es DIOS y nuestra MATER, en ellos recae nuestra Fe, ellos nos llamaron y nos escogieron para estar acá hoy, no ayer ni mañana, HOY.

 

Pastoral de Comunicaciones Santuario Bellavista