casa del padre kentenich en bellavista

El Santuario recién construido parecía, según palabras del Padre Kentenich, "una casita de muñecas" en el inmenso terreno. Las Hermanas necesitaban adquirir una casa cercana para cuidar del lugar de gracias, pero los únicos vecinos no pensaban en vender la suya.

El día 31 de mayo, antes de colocar en el altar la carta para los obispos de Alemania (Tercer Hito en la historia de Schoenstatt), el Padre Kentenich fue a la casa vecina para enterrar una medalla de la Mater en el patio, a fin de hacer suave violencia al cielo.

El día 5 de junio coronó a la Mater en el Cenáculo como Reina de la Misión del 31 de mayo, implorando, además, su intercesión real ante las necesidades materiales y económicas de las Hermanas.

 


El Padre Kentenich estuvo en esta casa, conocida ahora por todos como la "Casa del Padre", del 8 al 14 de noviembre de 1949 y del 29 de enero al 15 de marzo de 1951. La casa se conserva intacta, declarada hace algunos años por la Municipalidad como Patrimonio Cultural.

Existe aquí un incesante peregrinar por las dependencias de la casa, deteniéndose especialmente en el dormitorio donde el Padre se alojó en 53 oportunidades y que conserva su cama y muebles desde entonces, y es lo que más impresiona a los visitantes.

Es sin duda, un lugar donde podemos encontrar no sólo historia, recuerdos, sino también un momento de paz junto a nuestro Padre Fundador.